Niña sudanesa agotada por el hambre, mientras un buitre espera al acecho
Esta me parece una fotografía realmente interesante. No sólo por el contenido expresado a través del lente del fotógrafo blanco -nacido en Suráfrica- Kevin Carter, sino por todo lo que produjo en su vida a partir de ese flash.
Sin lugar a dudas se trata de "la fotografía de la pesadilla", pues nunca dejó de pensar en esos 20 minutos que duró la composición de la imagen, la que años después le otorgaría el premio Pulitzer.
A tan sólo dos meses de ser reconocido, Carter decidió suicidarse debido a lo agobiante que se tornó su vida, luego de tomar esta famosa fotografía.
La pregunta que es inevitable formular, al conocer el contexto de la imagen es: ¿Hasta dónde llega la labor del reportero? ¿Por qué no dejó la cámara de lado y protegió a la niña?
Son cuestionamientos sin respuesta y que nos pueden servir, como futuros periodistas, a abrir un debate sobre la ética y nuestro oficio.
Por otro lado y sin alejarme del aspecto crítico que compete este ramo, debo decir que está a la vista que es una foto provocadora. A cualquiera le causa escalofríos el sólo hecho de pensar que el buitre está al acecho de la indefensa niña. Las condiciones inhumanas y de pobreza salen a la luz pública, causando conmoción.
Los pocos actantes presentes, resaltan aún más lo dramático de la escena, al igual que la iluminación y el ángulo del ave de carroña y la niña.